¿Qué determina la calidad de mi vida?

Esta es una de las lecciones más importantes que he aprendido, y por eso quiero compartirla hoy.

Muchas veces pensamos, o nos convencemos de que la calidad de nuestras vidas está determinada por factores externos: malas experiencias, traumas de la niñez, personas a nuestro alrededor, nuestro jefe, nuestro profesor, nuestras parejas, nuestro trabajo, la situación económica, el clima, mala suerte, o simplemente, factores fortuitos e impredecibles que están fuera de nuestro control.

Y, es cierto que las personas a nuestro alrededor nos afectan, pero somos nosotros los que permitimos que se mantengan tan cerca o que su actitud nos cause daño.

Estoy convencido que la calidad de nuestra vida y con ello, nuestro éxito y satisfacción personal dependen de un factor, sólo uno, y es un factor interno, no externo: el enfoque.

El enfoque nos da el poder de decidir de antemano que sacaremos de un problema o situación. Si ideas, capacidades y soluciones; o quejas, críticas y lamentaciones.

Es ese mismo enfoque el que nos permite tomar mejores decisiones y ver la vida de una perspectiva beneficiosa para nosotros de inmediato.

Enfoque es lo que yo llamo el chip. Y hay dos tipos de chip, funcionamos en uno u otro, pero nunca con ambos al mismo tiempo, tal como un celular con un sólo slot (espacio libre), para un sólo chip a la vez. Así funciona nuestro cerebro porque sus recursos son limitados (igual como los recursos del cuerpo en general).

Por tanto nos enfocamos en ver los problemas con el chip Víctima, o con el chip Solucionador. 

Cuando estamos en modo Solucionador, vemos los problemas como obstáculos con soluciones que nos permiten aprender y crecer como personas.

Sin embargo, cuando funcionamos en modo víctima, vemos los problemas como acertijos sin solución. Donde ninguna solución parece la correcta, y por lo tanto (oh sorpresa!), ninguna lo es.

Así, dos personas con la misma historia de abusos, drogas, o desdichas terminan en caminos de vida completamente opuestos.

Cuando estamos en modo víctima no vamos a encontrar la solución al problema porque nuestro cerebro no está enfocado en resolver el problema. Sino en criticar, en justificar, en buscar un culpable (que no seamos nosotros). Porque es mucho más fácil y práctico justificar una acción negativa que cambiarla o anularla.

Comprendiendo esto, primer paso a dar es tratar de usar cada vez más el chip solucionador. Hasta que se vuelva el modo por default (automático), y en el que funcionamos la mayor parte del tiempo. Ello no sólo mejorará la calidad de nuestras vidas, sino también la de las personas alrededor nuestro.

Como dijo Henry Ford: “Sea que pienses, o pienses que no puedes — tienes razón

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This Post Has 2 Comments

  1. Nunca pensé que mi hijito escribiría cosas tan profundas y útiles para tener una vida equilibrada y armoniosa.Estamos orgullosos de la gran persona que eres, rogamos a Dios que siempre te guíe y te deseamos todo lo mejor de este mundo.

  2. Buenos días Dr. William Flores, tengo una amiga que le han diagnosticado Lupus y deseo saber si el Tocosh ayudaría en estos casos.¿Es curable esta enfermedad? ¿Qué otro tipo de alimentación debe seguir? Las emociones tendrán que ver en estos casos? Ella vive en el extranjero

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